Existen personas que, sin tener problemas en los ojos ni en las zonas cerebrales encargadas de la percepción visual, no ven bien. ¿Cómo es esto posible? Son  personas que sufren agnosia visual. Para entender de lo que vamos hablar, lo primero es ser conscientes de que el cerebro humano trabaja en conjunto. Ser una persona con la gran suerte de tener todas las funciones cerebrales  en perfecto estado, exige que el cerebro trabaje al cien por cien coordinando varias zonas.

Agnosia
¿Reconoces que esto es una taza? Enhorabuena, no tienes agnosia.

Acciones tan sencillas como atender a alguien que nos pide acercarle una taza, exige que nuestro cerebro entienda lo que nos piden. Que sepa lo que es una taza, reconozca la taza, la elija. Piense en cómo conseguirla, lo haga y vuelva a reconocer a la persona que nos lo ha pedido para dársela.  (Puff, me he cansado sólo de pensar todo lo que habría que hacer: si cada uno se cogiera su taza, la vida sería más fácil).

El problema es que éste es sólo un ejemplo de la cantidad de esfuerzo que debe invertir nuestro cerebro para tener una vida normalita (donde podamos hacer felices a la gente, acercando tazas).

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Entonces… ¿qué es la agnosia?

Por otro lado, lo segundo para entender el tema de hoy es descifrar esa palabra tan complicada: agnosia. La Real Academia Española nos puede ayudar a dar este primer paso:

 Agnosia del griego ἀγνωσία ‘desconocimiento’. Alteración de la percepción que incapacita a alguien para reconocer personas, objetos o sensaciones que antes le eran familiares.

Si nos fuéramos a un diccionario más especializado, encontraríamos que esa alteración es,en lo referente a estímulos visuales. El problema de estas personas suele estar asociado a daños en las partes del cerebro que se encargan de “unir”  ese tipo de información.

La información llega correctamente al cerebro (a la parte más trasera, un poco por encima de la nuca). El problema de las personas con agnosia viene después de que el cerebro ha recibido la información.

Tipos de agnosias

Encontramos dos tipos de agnosias visuales: las agnosias aperceptivas y las asociativas. Veámos en qué consisten cada una.

Agnosia apercetiva

Las personas con este problema no son capaces de ver diferencias ente dos objetos parecidos. Tienen problemas en los dibujos incompletos o  cuando se encuentran muchos objetos juntos. Por ejemplo, una persona con agnosia aperceptiva no sería consciente de dónde estaría la cama en un sitio así:

agnosia
Prueba agnosia visual 1: Encuentra la cama

Bueno… puede que las personas sin este problema también lo tuviéramos difícil. Pero concentrándonos un poco, veríamos la cama oculta debajo del revoltijo de ropa.

Un anosognósico aperceptivo, vería objetos incompletos o detalles de un objeto sin llegar a verlo en su conjunto. Es decir, ¿qué verían este tipo de personas en esta imagen? Pues quizá la ropa que hay en el suelo es una pieza completa de algo que tiene muchos colores.

La parte del cerebro en la que probablemente tenga algún daño esta persona es en la zona que está justo detrás del punto más superior de nuestra cabeza. La zona inmediatamente anterior a donde llegaba la información desde nuestros ojos.

¿Cómo podemos identificar fácilmente este tipo de agnosia, entonces?

Por la gran dificultad que tiene la persona en identificar las siluetas hasta que están muy completas y definidas. Además de los errores que cometen al copiar dibujos y al tener que completarlos.

Agnosia asociativa

Las personas con este tipo de agnosia ven (con los ojos), igual de bien que las anteriores. Además, a diferencia de las personas con agnosia aperceptiva, su cerebro es capaz de componer mentalmente lo que están viendo. Es decir, su cerebro también ve bien.

agnosia
¿Qué es esto que veo?

El problema de este tipo de agnosias, es que las personas no son capaces de nombrar lo que ven y no asocian la función al objeto. Pese a que son capaces de ver y representar las formas, no pueden interpretar lo que son esos objetos.

Algo como esto:

Entonces, ¿qué verían estas personas? Lo mismo que alguien que no tenga agnosia asociativa, de hecho ellos pueden dibujar perfectamente bien (y, quizá, mejor que muchos de nosotros que no tenemos agnosia). Reproducen sin problemas el plátano o la manzana de la imagen superior.

Reconoceríamos a este tipo de agnósicos porque no saben utilizar los objetos. No sólo no son capaces de nombrar lo que ven, tampoco saben usar esos objetos. La zona del cerebro dañada sería, probablemente, la que corresponde al lado izquierdo, anterior a la zona donde llega la información visual.

Resumiendo un poco todo lo que hemos hablado, las agnosias son un gran ejemplo para comprender cómo el cerebro trabaja coordinadamente con diferentes zonas para conseguir el correcto desarrollo de una función concreta. En este caso, ver, observar y reconocer correctamente nuestro entorno depende de las siguiente zonas cerebrales:

Principales zonas cerebrales asociadas a agnosias visuales
Principales zonas cerebrales asociadas a agnosias visuales