En el artículo anterior hablamos sobre la manera en la que ha afectado la crisis económica a la salud mental en España. Pero, ¿qué variables modulan los efectos de la crisis sobre el deterioro en salud mental? ¿es la austeridad? ¿el desempleo?

Desempleo y salud mental

En definitiva, existe una evidencia de que el aumento del desempleo representa un deterioro de la salud mental. Concretamente en los hombres y apoya la plausibilidad del papel de la crisis como modulador de la aparición de problemas psicológicos.

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Numerosos estudios han utilizado esta variable para investigar la relación entre salud mental y crisis económica. Las diferentes publicaciones que analizan el bienestar afectivo de empleados y desempleados muestran una mayor presencia de sintomatología ansiosa y depresiva entre las personas sin empleo. Al comparar longitudinalmente la transición del empleo al desempleo se observa que repercute de manera clara sobre el bienestar psicológico general, la depresión y la ansiedad. Por lo tanto, el desempleo y los factores asociados están relacionados con una mayor prevalencia de trastornos mentales en general y de depresión en particular. De hecho, las personas desempleadas presentan un riesgo entre dos y siete veces mayor de padecer depresión.

¿Qué efectos tiene el desempleo sobre la salud mental?

La tasa de desempleo es uno de los indicadores más dramáticos de la situación española. Y, además es un factor fundamental a la hora de explicar muchos problemas de salud. También, la desigualdad social en nuestro país.

En primer lugar, a corto plazo tiene efectos conocidos sobre la salud mental. Actuando directamente sobre la ansiedad, depresión y otros problemas relacionados. Aumenta la percepción de falta de control personal y disminuye la autoestima. El desempleo disminuye el acceso a recursos materiales e incluso vitales como los alimentos. Aparecen problemas importantes como el acceso o la pérdida de la vivienda debido a los desahucios por falta de pago. Incluso, se disminuyen las actividades de ocio y los viajes de descanso. También, las oportunidades de educación empeoran e incluso empeoran los accesos a la salud.

Además, a largo plazo el desempleo se está empezando a establecer como un factor relacionado con enfermedades crónicas o tumores, aunque queda mucho que investigar.