Ejemplos de entrevista psicológica infantil para diagnosticar el trastorno negativista desafiante.

Antes de ver los ejemplos de entrevista psicológica infantil para diagnosticar el trastorno negativista desafiante es importante conocer los criterios.

CRITERIO para el trastornos negativista desafiante según el DSM. Cuatro o más de los siguientes comportamientos durante al menos 6 meses.

  • A menudo se encoleriza e incurre en pataletas
  • A menudo discute con los adultos
  • A menudo desafía a los adultos o rehúsa obedecer
  • A menudo molesta deliberadamente a otras personas
  • A menudo acusa a otro de sus errores o mal comportamiento
  • A menudo se molesta con facilidad por lo que dicen o hacen los demás
  • A menudo se muestra resentido
  • A menudo es rencoroso y vengativo.

Ejemplos de entrevista psicológica infantil en un caso de trastorno negativista desafiante. 

Ejemplo 1

E: Ahora vamos a hablar de algunas dificultades que pueden tener los chicos  y  chicas  como  tú  para  entenderse con  los  demás.  ¿Pierdes mucho la paciencia, gritas o levantas la voz frecuentemente a tus padres, a otros adultos o a los amigos?

N: No.

E: ¿Crees que eres una persona que se enfada enseguida, que eres muy irritable?

N: No. Si me enfado es porque me hacen enfadar.

E: No me refiero a las situaciones en las que te dan motivos, sino a las que tú saltas en seguida aunque no te provoquen.

N: No.

E: ¿No? Así esto no te pasa normalmente ni con tus padres ni con otros adultos…

N: No. Me enfado mucho pero es con motivo.

E: Piensa en la última vez que te enfadaste y explícame qué pasó.

N: Pues hoy antes de venir aquí. Mi madre se empeña en que venga y yo no quiero. A mí no me pasa nada, yo no estoy loco.

E: ¿Por qué te ha dicho tu madre que venís aquí?

N: Porque dicen que contesto, que no hago las cosas y que me peleo.

E: ¿Y es verdad?

N: No.

E: ¿No contestas?

N: Bueno, sí, pero porque me hacen contestar Si me castigan y no es por mi culpa, yo contesto. No quiero que me castiguen por una cosa que ha hecho otro. ¿Qué voy a hacer?, ¿callarme y quedarme sin patio o sin ir a la excursión? Pues no. Yo lo digo y entonces me las cargo. Y siempre es igual. Siempre me las cargo yo y ahora tengo que venir aquí en vez de estar en el colegio. Entonces no habré hecho lo de la clase y me tendré que quedar más rato para hacerlo cuando los demás estén en el patio. Y no me pienso quedar porque yo no tengo que venir aquí. ¡Que venga mi madre que es ella la que quiere venir!

E: ¿Te castigan muchas veces?

N: Sí, cada día. Buscan a ver qué me pueden decir para castigarme. No puede pasar un día sin que me castiguen o me riñan. Siempre dicen que hago algo, aunque es mentira.

E: ¿Quién te castiga o te riñe?

  1. N. Todo el m Mis padres, los profesores, el entrenador. E: Y cuando te castigan ¿nunca es por tu culpa?

N: Nunca es por mi culpa. Y ya estoy harto de que me castiguen o que me riñan. ¿Tú crees que un niño puede hacer cosas cada día para que le castiguen?

E: ¿Se enfadan tus padres contigo muchas veces porque sueles darles malas contestaciones?

N: Sí, dicen eso, pero es que siempre me están mandando cosas. Yo no puedo estar tranquilo viendo la TV porque siempre me mandan recoger algo o ponerme a estudiar y mi hermana ella sí que puede. ¡Claro todo me lo mandan a mí! ¡La señora sí puede ver la TV y no tiene que hacer nada! ¿A ti te gustaría que cuando estás viendo la TV te manden ir a comprar algo? ¿A que te “rayaría”? Pues encima dicen que contesto.

Algunas notas sobre el primero de los ejemplos de entrevista psicológica infantil para diagnosticar el trastorno negativista desafiante. 

  • Con respecto al criterio que presente el niño, hay que recoger información. Con respecto al entrevistador:
  • Insistir mucho no es adecuado. Puede generar más resistencia.
  • Hay cierta sugestibilidad en las preguntas y peca de deseabilidad social. Una manera de evitar estos efectos es hacer preguntas abiertas y utilizar la doble alternativa piagetiana.
  • Otra manera es enfocar el problema desde otro punto de vista, por ejemplo, el de los padres y la relación con ellos, ya que no ha ido por voluntad propia.

Con respecto a las respuestas del niño habría que ver hasta qué punto su culpa es objetiva o sólo es una estrategia de defensa. También se puede observar al final que tiene un problema de inequidad con su hermana.

 

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Ejemplo 2

E: ¿Discutes también con los profesores, con los entrenadores o con otras personas mayores?

N: Igual. Con los profesores y con el entrenador, pero con otras personas mayores casi nunca.

E: ¿Por qué discutes con los profesores y con el entrenador?

N: Con los profesores porque siempre me echan la culpa a mí de cosas. Si ha pasado algo en la clase siempre soy yo el culpable. Me echan la culpa de las peleas, pero si los otros chicos empiezan y se ríen de mí… Además, ponen un montón de deberes y yo lo digo. Los demás se callan y los hacen, pero es una pasada poner dos exámenes para el día siguiente. Y como lo digo me cae un paquete.

E: Y con el entrenador, ¿discutes mucho?…

N: A veces, porque no me saca en los partidos. Sólo saca a los cracks y yo no soy un crack, los demás chupamos     banquillo. Para eso que no nos convoque y que no nos haga ir a entrenar ¡Yo no tengo ganas de ir a un partido a perder el domingo por la mañana y ver cómo juegan los enchufados! Entonces se lo digo y como se lo digo, al siguiente partido no me saca y en los éntrenos me pone a preparación física a matarme, en vez de ir al grupo de jugadas que es más divertido. Los días que sé que hay preparación física no voy a entrenar Por ser el “míster” yo no le tengo que hacer caso siempre.

E: ¿Te  dicen  tus  padres  o  profesores que  tú  siempre  tienes  la  última palabra o que siempre quieres tener razón?

N: Es que la tengo.

E: Explícame una situación en que te digan esto.

N: Pues cuando no tienen razón y se empeñan en tenerla.

E: ¿Qué crees que contestarían tus padres a esta pregunta? ¿Dirían que siempre quieres tener tú la razón?

N: Sí, claro, a ellos les gusta echarme la culpa a mí.

E: ¿Te niegas frecuentemente a hacer lo que tus padres, los profesores u otras personas mayores te han pedido que hagas?, me refiero no a que digas “más tarde” sino que digas:”no, no quiero hacerlo, no lo voy a hacer no me da la gana”.

N: Sí, porque son injustos.

En la entrevista se pide más confirmación que falsación. El niño da ciertos ejemplos que pueden explicar sus reacciones ante el entorno (clases, entrenamientos) porque realmente lo perciba así, lo que podría falsar que sea un niño negativista. Sería conveniente explorar otros posibles problemas o contextos.

 

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Ejemplo 3

E: ¿Desobedeces con frecuencia las normas de tu casa? N: Sí.

E: ¿Qué normas desobedeces?

N: Hacerme la cama, ordenar mi habitación. Mi hermana no lo tiene que hacer pues yo tampoco.

E: ¿Y en el colegio? ¿Desobedeces las normas del colegio? N: Las que son una chorrada.

E: ¿Qué normas en tu colegio son una tontería?

N: Pues tener que escribir un trabajo en azul; si yo no lo quiero hacer azul y lo quiero hacer en negro, lo escribo en negro. Y tener que presentar el trabajo  con  una  rayita  a  la  izquierda  en  el  margen,  todo  eso  son

chorradas y yo no las hago. Decir buenos dios al entrar yo no tengo ganas de decirle buenos días a ese profesor…

Vuelve a manifestar el problema de equidad para con su hermana. No responde al motivo de por qué ocurre esto. Falta entender mejor el punto de vista del niño.