Aunque sepamos que las personas con trastornos mentales no son peligrosas …

Desequilibrado, loco e inestable. Son algunos de los adjetivos que se han atribuido a Omar Mateen. Esta persona fue la causante del tiroteo en el pub gay Pulse de la ciudad de Orlando. En el suceso murieron más de 50 personas.

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enfermos mentales no son peligrosos

¿Qué dicen los familiares?

Gran parte de esta descripción le corresponde a su ex-esposa, quien añadió que se separó de él para salvaguardar su seguridad. “Me pegaba. Podía llegar a casa y empezar a pegarme solo porque la ropa no estaba lavada o algo por el estilo”. Dijo al prestigioso The Washington Post cuando el revuelo aún se encontraba en su cenit. El diagnóstico es evidente, al menos para la opinión pública: El asesino era un loco. Obviando a quienes consideran la causa de la matanza el fundamentalismo religioso. Ha corrido como la espuma la idea de que se trataba de un loco, o “desequilibrado mental”, para quienes quieren ser políticamente correctos.

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Estigmas sobre la peligrosidad de las personas que sufren algún trastorno…

Esto es, evidentemente, fruto del estigma que sufren los trastornos mentales, en contraposición con las “enfermedades físicas”. La locura parece ser motivo de broma y términos como esquizofrenia, demencia, delirios o trastorno no parecen estar censurados. Además,  se usan otros como retrasado mental o deficiente. En la propia psicología están total y completamente extinguidos desde hace décadas. Este estigma no lleva simplemente a considerar divertidos los trastornos mentales, sino que, además, alimenta mitos absurdos, producto de la ignorancia, una ignorancia, a menudo, pretendida, pues estos atajos mentales que son los estereotipos nos ayudan a creer que controlamos el mundo. De nuevo destacar que las personas con trastornos mentales no son peligrosas .

Pero la visión estereotípica del mundo tiene graves consecuencias y, en este caso, la acaban pagando las personas con trastornos mentales. No ya como víctimas de estos falsos mitos de los que hablaba. Sino incorporando esos mitos e integrándolos, no como una falacia, sino como una realidad. Hablando, por fin, del tema que nos ocupa ¿son las personas con trastornos mentales más peligrosas?

Algunos datos que demuestran que los enfermos mentales no son peligrosos

De quienes enfermos mentales no son peligrosossufren un trastorno mental crónico (y el 28% de sus familiares) piensa que suponen un riesgo para los demás, pese a que más del 90% de los profesionales considera que no lo son. Según el informe Estigma social y enfermedad mental de la Comunidad de Madrid. Asimismo, un estudio de Cutcliffe y Hannigan (2001), afirma que los medios de comunicación juegan un importante papel en la percepción de peligrosidad de quienes sufren trastornos mentales. En una gran cantidad de casos en los que acto violento y trastorno mental concurren, los medios aprovechan para dilucidar una especie de causa-efecto entre ambos. Mientras la realidad es que dicha relación es, como mínimo, tendenciosa.

La FEAFES (Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental). En un informe denominado Salud mental y medios de comunicación, aporta varios ejemplos que vuelven a demostrar que las personas con trastornos mentales no son peligrosas :

  1. “El acusado de matar a su mujer estaba trastornado”
  2. “Un septuagenario muere por los ladrillazos que le dio un perturbado”

El informe, revela que es más probable que una persona con trastorno mental sea víctima de violencia que victimario.

¿Qué dicen los expertos?

Alberto Fernández Liria, presidente de la Asociación Española de Neuropsicología, agregaba, para El País en abril de 2008, que, pese a que las personas con mentales graves representan el 3% de la población, cometen “mucho menos del 3%” de los delitos violentos. En definitiva, las personas con trastornos mentales no son peligrosas.

Sin embargo, y como en todo mito, existe una parte real en la relación entre peligrosidad y trastorno mental. El psiquiatra, neurólogo Humberto Casarotti, en su artículo del año 2010 Actos violentos en patología mental. En dicho documento se comprueba que, si bien, “los pacientes con patología mental son más agresivos y violentos” . Esta violencia “se presenta en forma de agresiones menores”.

De hecho, quienes sufren un trastorno mental no llevan a cabo un mayor número de agresiones graves. Casi todas las conductas agresivas delictivas, particularmente los crímenes más brutales” los llevan a cabo personas sin ningún tipo de trastorno. Es decir, que “la violencia real no es la de los enfermos sino la de los mentalmente sanos“. Además, incluye una matización. “El encare de la violencia y su prevención implica reconocer que la violencia es un problema social y no médico“.

La violencia ya sea contra el colectivo LGTBI o violencia machista no puede reducirse a problemas a nivel cognitivo. Se trata de una violencia perfectamente sistematizada y cuyo origen nace a nivel social, estructural.

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Las explicaciones, así como las soluciones, no han de nacer de la estigmatización hacia colectivos como las personas con trastornos mentales . Deben mejorar la educación e interacción a nivel comunitario.