La Teoría del desarrollo cognitivo de Jean Piaget se divide el desarrollo en fases o estadios. Estas fases reciben el nombre de periodos o estadios del desarrollo.

Dejamos, por tanto, los cuatro estadios del desarrollo de Piaget. Pulsa en las flechas para pasar los estadios y descubrirlos todos.

1. Estadios o periodo sensoriomotor (0-2 años)

Es el periodo en el que los bebes empiezan coordinan la información sensorial con las respuestas motrices para poder conocer el entorno y actuar sobre él.

Este es el primero de los estadios del desarrollo de Jean Piaget. Piaget dividió el estadio sensoriomotor en seis subetapas. Las cuales describen la transición gradual del niño de un organismo reflejo a uno reflexivo. (véase la tabla de la imagen con las subetapas del estadio sensoriomotor).

Ahora, se van a revisar algunos de los aspectos que se consideran importantes en esta etapa.

El desarrollo de la conducta dirigida a metas.

Los primeros hábitos coordinados surgen del primer al cuarto mes de edad a medida que los bebés descubren que varias respuestas les satisfacen. Y, por ello merece la pena repetirlas. Estas respuestas se llaman reacciones circulares primarias.  Entre los 4 y 8 meses  descubren que pueden hacer cosas interesantes con los objetos externos y este tipo de respuestas se denominan reacciones circulares secundarias

Entre los 8 y 12 meses los niños ya son capaces de coordinar más de una acción para lograr objetivos simples.

Entre los 12 y 18 meses empiezan a experimentar con objetos e intentan inventar nuevos métodos para resolver problemas o producir interesantes resultados. Por ejemplo un niño que antes utilizaba un pato de goma para que hiciera cua-cua  ahora puede decidir dejarlo caer o aplastarlo para ver si estas acciones van a tener los mismos efectos u otros diferentes sobre el juguete. Estos esquemas de ensayo y de error se denominan reacciones circulares terciarias.

A los 18 meses se empiezan a construir símbolos mentales o imágenes.

Desarrollo de la imitación durante el periodo sensoriomotor

Los bebés son incapaces de imitar respuestas nuevas mostradas por un modelo hasta los 8 o 12 meses. Sin embargo, los esquemas más imitativos de los bebés de esta edad son poco precisos.

La imitación voluntaria adquiere mayor precisión entre los 12 a 18 meses.

Según Piaget, la imitación diferida es la capacidad para reproducir el comportamiento de un modelo ausente. Aparece por primera vez entre los 18 y los 24 meses.

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El desarrollo de la permanencia del objeto

Es la idea de que los objetos continúan existiendo cuando ya no están a la vista. Al igual que ocurre cuando no son detectados por medio de los otros sentidos. Los bebes no nacen siendo conscientes de esta idea.

De  los 4 a 8 meses, los bebés son capaces de  recuperar juguetes que están parcialmente ocultos o escondidos bajo algo transparente. Pero no lo hacen en el caso de que estén totalmente cubiertos. Y, por ello desde su perspectiva los objetos al desaparecer ya no existen.

Señales más claras de que el concepto de objeto está surgiendo en el bebé aparece entre los 8 y los 12 meses. Pero, el concepto de permanencia no está desarrollado.

Entre los 12 y 18 meses de edad, el concepto de objeto mejora. Los niños que comienzan a caminar siguen los movimientos visibles de los objetos y los buscan donde los vieron por última vez.  Sin embargo, la permanencia del objeto no está completa, debido a que el niño aún no puede elaborar las inferencias mentales necesarias para entender los desplazamientos invisibles.

Entre los 18 y los 24 meses, los niños son capaces de representar en forma mental los desplazamientos invisibles. En este punto, entienden por completo que los objetos tienen una “permanencia” propia.

2. Estadios preoperacional y de las operaciones concretas ( 2 – 11años)

Este estadio se denomina preoperacional porque Piaget piensa que los niños a esta edad todavía no han adquirido las operaciones cognoscitivas que le permiten pensar de manera lógica. Es el segundo de los estadios del desarrollo de Jean Piaget.

Se encuentra dividido en dos subetapas o subestadios:
  1. Etapa preconceptual (2-4 años): . Los niños de estas edades poseen ideas, procesos cognoscitivos y conceptos primitivos en relación a los adultos.

Ej: Muchas veces muestran animismo, capacidad de atribuir vida a objetos inanimados.

Su razonamiento es precausal o transductico porque cuando dos sucesos ocurren juntos piensan que uno es causa del otro.

Son egocéntricos, lo que provoca que su enfoque de sucesos se centre en lo que parece ser. Y, por ello es muy difícil que puedan distinguir entre la realidad y las apariencias.

Algo muy importante es que surge la función simbólica. Por ello los niños de esta edad juegan mucho a imaginarse por ejemplo que un zapato es un teléfono. Esto se denomina juego simbólico. En relación con esto Piaget considera  saludable el tener un amigo imaginario porque ayuda a que se desarrollen intelectual, social y emocionalmente.

  1. Etapa intuitiva (4-7 años):. En esta etapa los niños son menos egocéntricos y más capaces de clasificar los objetos en base a atributos perceptuales como el tamaño, la forma o el color.

El pensamiento del niño se denomina intuitivo. Esto se debe a que la comprensión de los objetos y sucesos todavía se basa en su característica perceptual más sobresaliente. La forma en que parecen ser las cosas y no son capaces de procesar un pensamiento lógico o racional. Esto se debe a a que no tienen las herramientas para ello.

La única lógica que poseen es la intuitiva que se basa en la percepción. Por ello los niños de este período son incapaces de resolver problemas de inclusión de clases en los que hay que relacionar las partes con el todo.

Ej: Si hay una serie de cuentas de madera, unas blancas y otras maneras el niño contesta bien cuando se le pregunta  sí hay más cuentas blancas o marrones, sin embargo al preguntarle ¿hay más cuentas de madera o marrones? Responde que hay más marrones.

Los niños preoperacionales no han adquirido la noción de conservación porque no saben manejar las operaciones cognoscitivas de descentración. Es decir,  la capacidad operacional concreta de considerar múltiples aspectos de un estímulo o situación. Lo contrario de centración o focalización y de reversibilidad. Es decir, la capacidad para revertir o negar una acción ejecutando mentalmente la acción opuesta.

3. Estadios operacional concreto (7-11 años)

Los niños están adquiriendo operaciones cognitivas y aplicando las nuevas habilidades a la hora de pensar en objetos y acontecimientos que han visto o experimentado de alguna manera.

En el tercero de los estadios del desarrollo de Jean Piaget el niño no se deja guiar por las apariencias equívocas para llegar a la solución del problema. Ahora utiliza la lógica. Por ello el niño es ya capaz de resolver con facilidad varios de los problemas de conservación.

Es interesante que las inferencias transitivas se limitan, por lo general, a objetos reales que están físicamente presentes. Es decir, todavía no poseen el pensamiento abstracto.

Se desarrolla la capacidad de seriación, la capacidad de ordenar mentalmente a lo largo de una dimensión cuantificable como la altura o el peso.

Algunas formas de conservación se comprenden más rápido que otras y esto da lugar a un  desfase horizontal. Ocurre debido a que algunos problemas que parecen bastante similares pueden diferir en cuanto al grado de complejidad. Piaget sostuvo que las capacidades operacionales evolucionan de forma gradual mientras que las habilidades más simples que aparecen primero se consolidan, combinan y reorganizan en estructuras mentales cada vez más complejas.

A los 6-7 años se adquieren las operaciones cognoscitivas que permiten comprender la aritmética, pensar acerca del lenguaje…

4.  Estadios de las operaciones formales. ( A partir de los 12 años)

Los adolescentes utilizan el razonamiento hipotético deductivo y esto conlleva a que se pueda realizar una lógica formal. Surge así el último de los estadios del desarrollo de Jean Piaget.

Pueden pensar de forma inductiva, es decir, a partir de observaciones específicas se llega a generalizaciones amplias. Un ejemplo es el problema del péndulo.

Los operadores concretos no pueden generar y probar de manera de manera sistemática el rango concreto de posibilidades que les permitirían extraer una conclusión apropiada. Pueden comenzar con una hipótesis razonable, pero no pueden aislar los efectos de cada variable. Son incapaces de generar por sí mismos estrategias racionales y metódicas.

            En este estadio o periodo se pueden observar una serie de implicaciones sociales e individuales:

El pensamiento operaciones formal puede cambiar a los adolescentes. Por un lado, puede allanar el camino para pensar acerca de lo que es posible alcanzar. Formar una identidad estable y lograr una amplia comprensión de las perspectivas psicológicas ajenas y las causas de su comportamiento. También están mejor preparados para tomar decisiones.

Por otra parte, los niños más pequeños tienden a aceptar el mundo como es. Además comienzan a hacer caso a las figuras de autoridad mientras que los operadores formales comienzan a cuestionar todo.

Elkind define dos clases de egocentrismo:
  • Audiencia imaginaria:

Todos los que rodean al adolescente están tan preocupados y son tan críticos de sus acciones o apariencia como él.

  • Fábula personal: Creencia en el carácter único de uno mismo y de sus experiencias personales.

Cree que ambas formas de egocentrismo se incrementan cuando los niños adquieren por primera vez las operaciones formales. Después, declinarán de forma gradual en medida en que los adolescentes mayores asumen los papeles adultos. Sin embargo, algunos estudiosos del desarrollo creen que la preocupación por sí mismos puede estar más vinculada al desarrollo de habilidades sociales avanzadas que permitan evaluar la forma en que podrían percibirlos otras personas ante su comportamiento que al pensamiento operacional formal.