Para empezar a hablar sobre el estrésEstrés: vestigio de una reacción ancestral

Una descripción gráfica de una situación de activación del sistema de estrés (Voz de Félix Rodríguez de la Fuente). Un mono va andando tranquilamente comiéndose un plátano por la Selva. De repente entre los arbustos… ve a un robusto felino que le mira con ganas de querer comérselo (y no precisamente el plátano que lleva en la mano). En esos momentos la presión sanguínea sube, las pupilas se dilatan observando a su objetivo. Para rápidamente tomar la decisión de luchar o irse. Lógicamente se va y sus glándulas adrenales han enviado suficente energía a su cuerpo para que en el momento de correr salga disparado como una flecha y pelee por su objetivo de huir del león.

Por lo tanto se activa un mecanismo de respuesta al estrés que sigue estos pasos:

Hipotálamo: le envía información a la hipófisis sobre el estresor que está aconteciendo. Le dice que avise a los órganos encargados de secretar cortisol y otras hormonas del estrés, como son la adrenalina & col.

Hipófisis: Esta la recibe encantada y le dice a las glándulas adrenales que segreguen dichas hormonas.

Glándulas adrenales y su papel en el estrés

Ya fuera de las glándulas adrenales, el ritmo cardíaco se acelera para enviar más oxígeno a los músculos y otros órganos, así la única tarea que tendrá que hacer el mono será… PELEAR POR SU VIDA.

Si es hembra posiblemente en un momento de estrés como este, no pensará en ser madre. Tampoco activar su sistema afiliativo o reproductivo, más que nada porque estará pensando en el león que tiene delante. Por tanto el eje Hipotálamo , hipofiso-gonadal, que está relacionado con conductas de coopula y las hormonas relacionadas con la preparación para el embarazo y el parto… estará desactivadas.

Pero en los humanos la reacción al estrés cambia…

En los humanos hay estrés del bueno. Parece que cuando dices ESTRÉS ! lo catalogas como algo nocivo. Por eso hablamos del arousal, que es el estado de activación equilibrado, que nos permite mantener nuestra homeostasis y no por ello dejar de estar atentos a lo que nos rodea. Una cuestión es estar medianamente atentos o activados para una tarea que requiere algo de esfuerzo y otra cosa es que estemos hipervigilantes a nuestro entorno y entremos en una fase de ansiedad, en dónde las reservas se nos agotarán y entraremos en un período de recuperación el impacto que nos producen ciertos estímulos.

La ansiedad o estrés desmedido oxida nuestras células y comprime nuestros músculos. Incluso, hace débil a nuestro sistema inmune, provoca pérdidas de memoria y úlceras gástricas. Además de reflujo, se tienemás riesgos de sufrir enfermedades y desembocar en una depresión o insomnio crónicos y tener una esperanza de vida menor.

Para saber más sobre esto…

Os dejo con un vídeo de …Robert Sapolsky, un prestigioso científico que ha estudiado la conducta de estrés en primates.