Objetivos extremos, más allá de los propios recursos, donde con toda la motivación y el entusiasmo posible se va consiguiendo avanzar, todo conforme, hasta que llega ese punto de no retorno. No avanzas, parece que toda acción llevada a cabo se difumina. Se evapora sin verse aprovechado el tiempo y las energías invertidas. De pronto, ensalza en nuestro interior un sensación interna angustiante, desesperante, llamada: FRUSTRACIÓN.

frustración

Ese temido enemigo emocional (pero normal) que aparece cuando menos se espera pero, ¿qué es exactamente la frustración?

¿Qué es la frustración?

Puede definirse como el sentimiento surgido por la incapacidad percibida al no llegar al objetivo propuesto. Un ejemplo que hemos vivido todos como el no aprobar un examen tras meses de preparación, abandonar una carrera, o sentirse engañado por alguien…
Se puede ver más representado cuando se ha invertido gran cantidad de tiempo y sobre todo de esfuerzo personal sin conseguirlo. Entonces caemos en lo que en Psicología se conoce como “indefensión aprendida”. Esa sensación de no poder hacer nada. Hagamos lo que hagamos no lo conseguiremos. A mayor grado de dificultad para continuar, mayor será el grado de frustración sentida.

¿Te sientes identificado/a?

El proceso de la frustración

En esta línea es importante a la hora de plantearse un objetivo la inversión que tenemos que apostar. Ya que de ser por debajo de nuestras capacidades nos aburriremos abandonando así el proyecto muy pronto. Y, de estar muy por encima de ellas nos frustraremos, acabando en una resignación continua por no hacer lo que realmente queremos.

En caso de ser necesario pedir ayuda a un especialista.

Cabe destacar el añadido de ansiedad, desesperanza y rabia que se puede sentir como un bucle emocional, intenso y firme. La persona en este punto se plantea con incesantes pensamientos con matices de culpabilidad. Tanto del entorno como de sí mismo.

Es una fase crítica en la que dependerá en mayor parte la forma en que la gestione, ya que de no ser de forma saludable para un aprendizaje óptimo y objetivo, le causará gran sufrimiento tanto a nivel personal como a nivel de futuros objetivos que se plantee, puesto que se replanteará sus metas para no volver a llegar al punto descrito, lo que evitará, viéndose reforzada tal conducta de evitación, todo reto que se plantee. Esta forma de redirigir sus futuras acciones le afectará a su autoestima y a sus creencias sobre la forma de ver la vida. Es un momento decisivo.

frustraciónUna forma de entender el cómo y el cuando es evaluar los aspectos del proceso. De esta forma obtenemos un replanteamiento de una mejor estrategia que nos lleva a conseguir una meta.

“Locura es hacer lo mismo una vez tras otra y esperar resultados diferentes”

¿Cómo podemos evitar la frustración?

La vulnerabilidad que nos genera el sentirnos incapaces en tal situación dependerá de: nuestra historia personal, de las creencias inculcadas, de la cultura y de la educación recibida.  También de la influencia de nuestro entorno más cercano en cuanto a la manera de resolver los problemas así como de la presión social. Como en casi toda conducta se verá influenciada por estos patrones aprendidos que de una manera u otra marcará nuestra forma de actuar en diferentes contextos. Seres flexibles y adaptativos.

Ser capaces de darnos cuenta qué nos ha proporcionado el proceso más que el propio resultado en sí, nos dará esa seguridad con la que podremos gestionar de mejor manera los esfuerzos no compensados en un futuro.

Tú eliges tu actitud ante ello.

“El camino es largo y el esfuerzo continuo, pero la constancia será tu arma, tu poder contra los vaivenes emocionales y contextuales. Aprender del error te hará fuerte, te hará sabio.”

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