Han sido 50 las víctimas de la masacre de Orlando, sí 50, ni una más ni una menos. Como tantas otras muertes por violencia de género o doméstica. Todas ellas sumadas a la discriminación sexual son la cara pública del heteropatriarcadoAdemás, de nuevo, se estigmatizaron los trastornos mentales. Lee sobre ello aquí.

La discriminación cuando nos referimos a la sexualidad es un hecho, los prejuicios encubiertos hacen mella en aquellas personas, que como las víctimas de Orlando, querían llevar su vida como hace cualquier Ser Humano.

¿Qué es el heteropatriarcado? ¿Y la heteronorma?

Pero sin entrar en una lucha de posturas de qué es lo correcto y qué no lo es intentaré que cada cuál construya su opinión. Al igual que la sociedad construye nuestras creencias. Por tanto empezaré por una definición sencilla que explica la RAE acerca de la heteronormatividad: 

“Conjunto de las relaciones de poder por medio del cual la sexualidad se normaliza y se reglamenta en nuestra cultura y las relaciones heterosexuales idealizadas se institucionalizan y se equiparan con lo que significa ser humano”

Por tanto nuestra sociedad, con los restos del heteropatriarcado, aprendamosse construye sobre una educación sexual heteronormativa, incapaz de educar sexualmente en la diversidad y tolerancia. Rasgos más que visibles de un prejuicio encubierto, aceptado por la mayoría como parte de su identidad sexual. 

¿Qué dicen las instituciones?

Según como planteó la OMS en 1983, la educación sexual…

“Debe abarcar mucho más que la información. Debe dar una idea de las actitudes, de las presiones, conciencia de las alternativas y sus consecuencias. Debe de aumentar el amor, el conocimiento propio, debe mejorar la toma de decisiones y la técnica de la comunicación”

Por tanto a partir de estos dos argumentos, pasamos a explicar que la sociedad se divide en dos géneros; dominante y dominado, hombre y mujer. Entonces, la sexualidad también se divide: masculino y femenino. Se deja de lado la intersexualidad, asexualidad y cualquier otra forma “no normativa” de entender la propia orientación sexual. 

Estas personas “no normativas” experimentan una crisis sexual mucho más traumática, que un adolescente que es “fiel” a los convencionalismos heteronormativos. Estas personas, se han de adaptar a su nueva identidad, porque ha estado equivocada toda su vida. 

En resumen…

Por tanto, la invisibilidad del colectivo LGTB ha propiciado que se salga a la calle a defender los derechos a la libertad de elección. Al igual que salieron a la calle las sufragistas londinenses. O como lo hicieron los obreros oprimidos por el sistema industrial. Eso por no hablar de la brecha salarial que aún existente actualmente.  Data en un 22%, según datos del INE en 2014. 

Ahora, en pocos días, el 29 de Junio, empieza la semana del orgullo gay en Madrid, hasta el 3 de Julio. Celebración también con la memoria de las víctimas de Orlando. ¿Cuántos hechos más han de producirse para poder realizar nuestras vidas libremente?

Quizás no sea necesario responder, quizás nos quedemos sin saberlo. Mientras tanto los colectivos seguirán luchando por sus derechos contra el heteropatriarcado. ¿Y tú, te atreves a defender los tuyos? 

¿Cómo se estigmatizaron los trastornos mentales tras el atentado de Orlando? ¿Se culpó en algún momento a la homofobia o al heteropatriarcado? Lee sobre ello, aquí.

 

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