La memoria falsa es la creencia de recordar algo que no ha ocurrido realmente, pero…

¿Qué es la memoria falsa y cuál es su origen?

En 1990 un jurado declaró que George Franklin era culpable del asesinato de Susan Nason de 9 años en 1969. La acusación se basó mayoritariamente en el testimonio de Eileen, hija de George. Ella, después 20 años, recuperó recuerdos que indicaban que su padre había violado y asesinado a esa niña. Eileen fue capaz de describir con numerosos detalles la escena del crimen. Logró que George fuera arrestado y condenado a cadena perpetua.

Tiempo más tarde, Janice Franklin, hermana de Eileen reveló que los recuerdos recuperados de su hermana en el juicio se obtuvieron por medio de la hipnosis. La Corte Suprema dictaminó que el procedimiento de recuperación de recuerdos a través de la hipnosis no era fiable.memoria falsa

La credibilidad del testimonio de Eileen se puso en duda después de que recordase que su padre participó en otros dos casos de asesinato a pesar de que los tests de ADN vinculasen a otro hombre que no era su padre.

Este suceso fue el detonante de numerosas denuncias posteriores basadas en la recuperación de recuerdos que se demostraron ser falsos.

Teorías que tratan de explicar la memoria falsa

A partir del caso de George Franlkin, el número de casos de memorias recuperadas de acontecimientos traumáticos relacionados con abusos sexuales durante la infancia aumentó considerablemente.  Esta situación llevó a numerosos investigadores a estudiar lo que denominamos memorias falsas.

Encontramos teorías que intentan explicar lo que conocemos como memorias falsas.

  • El biólogo Richard Semon (1904), encuentra una relación entre la codificación y la recuperación. Afirma que durante la codificación, la situación actual activa la recuperación de pensamientos y recuerdos previos. Es decir, que lo que él llamaba “engrama” recién creado es una interpretación que incluye información nueva y recuperada.
  • Bartlett (1932) habla de una distorsión de memoria. Cuando nos presentan una escena para que posteriormente reproduzcamos lo que hemos visto, tendemos a dar más información de lo que percibimos. Construimos nuestros recuerdos rellenando aquellas lagunas con información de situación parecidas que hayamos vivido.

¿Cómo sabemos si una memoria es falsa o verdadera?

Marcia Johnson (1981) asegura que siempre que recuperamos un recuerdo éste sufre algún cambio. Es más, cuantas más veces tratemos de recuperar un recuerdo y describirlo, más se modificará.memoria falsa1

Marcia Johnson describe que para discriminar una situación percibida o imaginada hay que fijarse en el origen. Esto es, si ha sido generada a través de nuestra percepción (sensorial, vista, oído…) o por el contrario, a través de la imaginación.
Normalmente, no solemos tener dificultades para distinguir una de otra. Sin embargo, seguro que alguna vez al salir de casa os ha entrado la duda de: ¿me habré dejado el gas abierto?, ¿habré cerrado la puerta con llave?

“En ocasiones no somos capaces de percibir si una situación la hemos vivido o simplemente ha sido fruto de nuestra imaginación”

Johnson dice que las huellas de memoria de origen externo son más vívidas por tener más detalles de tipo contextual y sensorial que los recuerdos internos.

Para poder distinguirlas contamos con unos procesos que denomina control de realidad. En un primer momento, contamos con un proceso automático e inconsciente que trabaja la huella de memoria y su contenido.

En el momento en el que dudamos de si la memoria es falsa o no, recurrimos a un proceso consciente de razonamiento que actúa sobre la huella. Este es efectivo o no en función de las características del recuerdo.

Si la recuperación de un recuerdo supone modificar detalles del mismo, debemos aceptar, que la mayor parte de nuestros recuerdos –por no decir todos- son una mezcla de información percibida y material autogenerado. (Vargas, 2014).

BIBLIOGRAFÍA

RUIZ-VARGAS, J.M. (2010). Manual de psicología de la memoria. Madrid: Síntesis

 

 

 

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