Para entender qué son las memorias sensoriales hay que tener un hecho presente. Este hecho es que la percepción consume tiempo y los procesos cognitivos también. No es resultado inmediato de la estimulación. Son procesos que se llevan a cabo a lo largo del tiempo. Las memorias sensoriales se producen con la construcción de un percepto. Un percepto es el resultado final de fases de procesamiento que se inician con la detección de una señal sensorial y termina con la interpretación del producto sensorial en el contexto de nuestro conocimiento previo.

memorias visuales
La memoria icónica es un ejemplo de las memorias sensoriales

Por ejemplo, los objetos que aparecen delante de tuya de modo continuado se pueden clasificar como permanentes o transitorios. Hay situaciones en las que algunos objetos tienen presencia fugaz para el perceptor. Entonces…

¿cómo respondemos adaptativamente a los objetos transitorios cuando a veces su tiempo en la escena es menor al umbral de percepción de la persona?

Con el mismo nivel de adaptación ante objetos fugaces y permanente. La naturaleza nos ha dotado con las memorias sensoriales. Su función es alargar la vida de los estímulos para llevar a cabo el proceso perceptivo. Echamos mano de una especie de vídeo mental que hay en nuestra cabeza porque sabemos por experiencia que, aunque la señal haya desaparecido, si miramos inmediatamente en nuestra mente podremos encontrar gran parte de la información contenida en una señal.

Los estímulos visuales se mantienen visibles durante algún tiempo tras su desaparición física. Y, la información sobre sus características también persiste, lo que nos permite extraer dicha información tras un breve periodo. Del mismo modo que la extreaemos cuando el estímulo está físicamente presente. Por eso, se consideran memorias sensoriales, porque en resumen son, memorias de sensaciones.

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Tipos de memorias sensoriales

MAX COLHEART (1980) propone distinguir las memorias sensoriales entre persistencia visible e informativa. La visible es cuando se sigue viendo el objeto aun cuando ya no se está mirando. Por ello el parpadeo no supone una interrupción en el procesamiento de la información del mundo, gracias a los registros sensoriales, la regularidad del mundo, su constancia, se mantiene. El lapso del parpadeo lo compensan estos registros. Pero además, no solo se ve, sino que se puede extraer información de los estímulos, lo que serían las persistencias informativas. 

En nuestra vida cotidiana utilizamos estos sistemas de memoria para alargar la vida de los estímulos.

Otros ejemplos de memorias sensoriales

memorias visuales
La memoria auditiva es otro de los tipos dentro de las memorias sensoriales

El fenómeno “¿Qué?… Ah, si”. Es a nivel auditivo. Por la experiencia sospechamos de la existencia de memorias que mantienen un tiempo la duración del estímulo. Los visuales se extienden en el espacio, pero los auditivos lo hacen en el tiempo. O se oye o no se repite. Las personas cuando comprendemos el lenguaje, nuestro sistema de procesamiento no analiza palabra por palabra, En lugar de eso vamos extrayendo información cuando se acumulan una serie de unidades que dan sentido al mensaje. ¿Dónde se acumulan esas unidades? Pues en la memoria sensorial auditiva, aunque son huellas que se desvanecen muy rápidamente.

Todo esto refleja la existencia de unas memorias sensoriales que mantienen los inputs sensoriales más allá de la propia existencia física de los estímulos generadores. Además se trata de recuerdos que se desvanecen muy rápidamente, desaparecen u se olvidan por completo.

Dentro de las memorias sensoriales existen, por tanto, una por cada modalidad sensorial. Las más estudiadas:

  • Memoria sensorial visual: MEMORIA ICÓNICA. Es la más estudiada porque nuestra cultura es más visual.
  • Memoria sensorial auditiva: MEMORIA ECOICA. (se llama así por el eco).

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