Los psicólogos luchamos día a día por intentar que no se estigmaticen problemáticas de salud mental. Por ejemplo, el Trastorno Bipolar, Trastorno Obsesivo Compulsivo, Trastorno Límite de la personalidad, etc. Parece ser que cuando empezamos a estudiar seguimos teniendo concepciones erróneas y ni siquiera los hemos oído. Cuando empiezas a pasar los cursos de la carrera te das cuenta de que la gente de a pie opina que una persona esquizofrenica tal vez es un asesino en serie, que una persona con personalidad disociativa es una persona mala y «loca». En concreto, en este artículos explicaremos los mitos del TOC para luchar contra su estigma.

mitos del TOC
Mitos del TOC: no todas las personas con TOC están obsesionados con la limpieza

A menudo también ocurre que entre profesionales del sector que no han acabado sus estudios. La información viene en cuentagotas y no se indaga más dentro de ciertos campos. Se categorizan conductas y no se va más allá. Me explico, quizás pensemos que una persona con Trastorno Obsesivo Compulsivo o TOC se lava mucho las manos, revisa el gas a ver si lo ha cerrado y tiene que hacer conductas repetidas para que su ansiedad disminuya. Sí, es entendible que se conciba así, pero un trastorno no se explica por las características más llamativas del mismo. Sino que cada persona es un mundo y aunque las clasificaciones existen, cada uno vive su realidad de una manera.

¿Cuáles son los mitos del TOC?

Un TOC se caracteriza por una serie de pensamientos intrusivos. La persona no puede evitar pensar a no ser que tenga estrategias para hacerlo. Quieren una respuesta a esas preguntas que se realizan constantemente. Necesitan llegar al final de un asunto para estar tranquilos. Y, si no le encuentran la razón todo esto deriva en acciones impulsivas concretas para neutralizar el efecto de los mismos. Una de las compulsiones más comunes es pedir opiniones a diestro y siniestro para comprobar que no se equivocan en sus acciones o para racionalizar esos pensamientos y no darle más vueltas al asunto. También existe el uso compulsivo del whatsapp y otras redes sociales para conseguir aprobación social o para buscar el cobijo o la solución a esos problemas que derivan de una idea, muchas veces irreal y que causa mucho malestar al que lo sufre.

Otro de los mitos del TOC es que no saltan el paso de cebra por las partes blancas del mismo. Tampoco limpiar escrupulosamente por temor a intoxicarse. Antes de la acción viene el pensamiento y si esta funciona la conducta se va a mantener y por tanto también los pensamientos.

Aunque no todo es biología…

Pero a parte de todo esto, las bases biológicas que acompañan al TOC son entre otras un déficit en el Neurotransmisor Serotonina. Entre otras cosas está involucrado en la conducta impulsiva. Por tanto la farmacología que se da en estos casos deriva en antidepresivos del tipo ISRS, Inhibidores Selectivos de la Recaptación de Serotonina, que hacen que ésta se quede más tiempo en el espacio sináptico y por tanto se controlen esas conductas compulsivas y los pensamientos obsesivos.

Pero un TOC no se «cura» solo con antidepresivos. He añadido las comillas, porque de entre los trastornos el TOC es uno de los más difíciles de tratar. O, en términos más populares «curar».

Por lo tanto es necesario también ofrecer una terapia a las personas con esta problemática. Para así mejorar o ayudar a que este trastorno no ocupe tanto tiempo en todos los momentos de su vida.