Hay dos motivos principales por los que un psicólogo puede decidir preparar el examen PIR. En primer lugar, por tener la formación y opciones de trabajo que te da la formación como Psicólogo Especialista en Psicología Clínica. Además, porque no sabe muy bien qué hacer con su carrera, y mientras tanto se inscribe en el examen PIR. En el segundo caso es bastante improbable que se llegue a conseguir una plaza PIR. También, existe la salida en españa del Máster en Psicología General Sanitaria. Si no sabes dónde estudiarlo, consulta nuestra guía.

Este examen consta de 225 preguntas (más 10 de reserva) tipo test con 4 alternativas, descontando los errores. Incluye todas las asignaturas de la carrera: Psicología básica, social, psicobiología, desarrollo, personalidad y diferencial, estadística, psicopatología, clínica en adultos e infantil y psicoterapia. No se saca plaza sin tener muy buena base de conocimientos.

Durante la preparación del examen PIR es  frecuente  atravesar por muchos estados emocionales, incluyendo alegría, optimismo, ansiedad, frustración…

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¿Cuáles son las claves para obtener una plaza tras el examen PIR? Algunos consejos…

En primer lugar, tener claro que se quiere una plaza PIR, estar motivado para ello, conocer en qué consiste la formación, etc. Conocer además dónde se trabajará durante los 4 años de residencia, tener información sobre el examen y disponer de tiempo para dedicarle al estudio. No se trata tanto de “estudiar mucho” como de “estudiar bien”. Es decir, de forma estratégica para conseguir la mejor puntuación posible en el examen.

En segundo lugar, debemos establecer objetivos realistas respecto al tiempo disponible para estudiar. También,  programar un horario fijo que nos permita establecer una rutina y adquirir gradualmente un hábito de estudio. Si estudiamos “a ratos” no podremos optar a una plaza PIR.

En tercer lugar, es importante elegir el lugar donde se va a estudiar, ya que debe disponerse de un lugar cómodo que nos permita estudiar en el horario que programemos. Colocar el material que necesitemos, minimizando las interferencias e interrupciones.

Otros aspectos clave:

  • Disponer de material actualizado
  • Conocer el contenido que ha sido preguntado en las últimas convocatorias
  • Tener una planificación de estudio que incluya el trabajo con todas las materias. Por ejemplo, cuándo estudiar cada asignatura, durante cuántos días, cuándo repasar…
  • Realizar autoevaluaciones como indicador de si la estrategia y rtimo de estudio son los adecuados
  • Tener estrategias de cara a vencer las dificultades que surjan durante la preparación. Por ejemplo, retraso en la planificación, bloqueos emocionales, pérdida de motivación, etc.
  • Dominar el tipo de examen a través de la realización de simulacros
  • Resolver todas las dudas que surjan durante la preparación: bien de los contenidos o de exámenes de convocatorias anteriores

Si bien es un examen para Psicólogos, muchas veces los opositores PIR no prestan atención al componente psicológico de la preparación. Es frecuente un alto nivel de ansiedad, alteraciones del sueño, de la alimentación y trastornos psicosomáticos (gastrointestinales, respiratorios, musculares…). Es importante atender el componente emocional, ya que repercutirá en el bienestar emocional, y éste en la posibilidad de optimizar la preparación. Por ejemplo, son útiles las técnicas de relajación para regular la ansiedad, las técnicas de mindfulness para mejorar la capacidad de atención y concentración, etc.

También es importante tener presente las técnicas de estudio utilizadas. Al ser un examen tipo test, debe prepararse necesariamente de forma distinta a, por ejemplo, un examen con preguntas cortas. El examen PIR es un examen de reconocimiento de contenidos, esto debe orientar desde un primer momento la metodología de estudio.

Desde luego, es un camino de esfuerzo, que lleva a una recompensa que merece la pena.