Tras los últimos resultados electorales, cabe preguntarse: ¿Cuál es la estrategia de persuasión de los políticos españoles? ¿Utilizan la polarización social como estrategia política?

¿Cuál es la estrategia de persuasión de los políticos españoles?

El don de vender algo cuando todo el mundo sabe que estás tratando de vender algo es una de las cualidades que diferencian a la “gente corriente” de la “clase política”. Y cada cual tiene sus estrategias.

El atractivo como persuasión de los políticos.

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Pablo Iglesias (izqda) y Albert Rivera (dcha). periodistadigital.com

Uno de los aspectos que ha de cuidar todo buen comunicador es el atractivo. Cuando hablamos de atractivo no estamos refiriéndonos -exclusivamente- a una buena presencia física. También hablamos del parecido. Y es que no es casual que Pablo Iglesias y los suyos repitan constantemente, cada vez que se les da un micrófono, aquello de que “somos gente normal haciendo política” (El País, 2015). María Dolores de Cospedal también usó aquel incomprensible “el PP es el partido de los trabajadores” (Público, 2012). Tampoco es casual que el ya citado líder de Podemos vista de Alcampo o que Albert Rivera frecuente un estilo elegante pero juvenil.

El post no ha acabado, pero quizás te interese:

La semejanza como persuasión de los políticos.

Cada cual trata de parecerse a quien pretende que le vote. El primero apela a esta “gente normal”, la que viste vaqueros y camisas a cuadros. Está harta de las corbatas y el alejamiento de la política. El catalán trata de parecerse a los sectores que comprenderían desde la “pequeña burguesía”. En adelante, quienes también tratan de evitar la anticuada y formal vestimenta del presidente, pero desconfían de los piercings y los pelos largos.

Mientras tanto, la Secretaria General del Partido Popular llamaba a “los trabajadores”, potenciales votantes del PSOE. Los cuales habían sido estafados por el gobierno de Zapatero y en un escenario en el que la otra alternativa a dichos trabajadores era una Izquierda Unida excluida de la victoria.  Este hecho fue comprobado por Theodore Demobroski, Thomas Lasater y Albert Ramírez (1978).  El cual al entregar a jóvenes afroamericanos vídeos en los que se les invitaba a lavarse los dientes. Se corroboró que los jóvenes que visualizaron un vídeo en el que era otro afroamericano el que le instaba a limpiarse los dientes, tenían una dentadura más cuidada que los que vieron un vídeo en el que aparecía gente de otra raza.

La edad como persuasión de los políticos.

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Pedro Sánchez (izqda) y Mariano Rajoy (dcha). rtve.es

Tener en cuenta a quién se dice algo sirve, no solo para tratar de asemejarte a él. Sino, también, para tratar de adaptar tu mensaje y tu producto de acuerdo con las características del potencial receptor. Una de estas características que no pasa desapercibida es la edad. Un mensaje digerible y una apariencia juvenil caracteriza a tres líderes como son los ya nombrados Pablo Iglesias, Albert Rivera y Alberto Garzón. Estos huyen de los mensajes formales y la vestimenta clásica de Mariano Rajoy y Pedro Sánchez.

No es casualidad que precisamente estos tres políticos 1428003788_979137_1428150319_sumario_normalsean los líderes de las formaciones cuyos potenciales votantes tienen menor media de edad.  Podemos (41,7 años), Ciudadanos e IU (en torno a 45,5 años), según datos de Metroscopia de abril de 2015. Tampoco es casualidad que los líderes de PP (53 años) y PSOE (51) vistan y hablen de forma más conservadora y tradicional. Pese a que la gente no es inflexible (la percepción de la mayoría de la población de entre 50 y 60 años acerca de temas como la raza o el sexo es más liberal ahora que hace veinte años, según Glenn, 1980, 1981). La psicología social explica, por medio del ciclo vital, que la gente se hace más conservadora conforme va envejeciendo.

Las emociones como persuasión de los políticos.

Razón vs emociónNo, tranquilos, no vamos a hablar de la disputa clásica entre ambos conceptos ni de la teoría aristotélica de la emoción. Vamos a seguir hablando de persuasión y de las técnicas que utilizan nuestros líderes políticos para “vendernos la moto”.

“Qué bonito es ver a la gente haciendo historia. Es emocionante ver a un pueblo sonreír en la puerta del Sol. Un pueblo con voz de gigante que pide cambio, justicia social y democracia. Veo aquí gente digna. Veo aquí la esperanza de construir entre todos un futuro mejor. Veo aquí soñadores.

[…] ¿Qué ha pasado? ¿Qué ha pasado en este país? Esta situación de humillación y empobrecimiento no se explica sólo porque haya gobernado mala gente.”

Pablo Iglesias. Discurso en la Puerta del Sol, 31 de enero de 2015

 

Emoción como discurso

Emoción hecha discurso. Ilusión y esperanzas en un proyecto de país (el suyo) en el primer fragmento; desolación y desesperanza por el proyecto de país que muestra el Partido Popular en el segundo fragmento. Ningún dato, ningún argumento, sólo ruta periférica, aquella que se nutre de las emociones.

La ruta periférica se beneficia de los buenos sentimientos (evocados al principio del discurso). Cuando la gente ve el mundo de color de rosa, actúa impulsivamente, fiándose de atributos del orador. Por ejemplo, como cuánto de bien les cae, pero sin rumiar en demasía el mensaje. Además de buenos sentimientos, como ya dije, Iglesias evoca miedo.

De esta forma se asegura de que el público reaccione ante lo que dice (aunque quizá no lo haga en el sentido que él defiende). Siguiendo los experimentos de Howard Laventhal (1970) y de Robberson y Rogers (1988), que llegaban a esa conclusión tras sus estudios. Esta evocación del miedo es similar al utilizada en las cajetillas de tabaco con el cartel “FUMAR MATA” y fotografías de las lamentables consecuencias del tabaco.

“La recuperación está ahí. A esta realidad, se le pueden buscar todas las sombras que se quieran, pero estamos ante un cambio de situación indiscutible, que llega cada vez a más gente.

[…] En España, hemos conseguido sortear los momentos más difíciles de la crisis manteniendo los pilares del Estado de bienestar. Más de 13 millones de españoles recibieron el año pasado algún tipo de renta de protección social.

Mariano Rajoy. Balance de la legislatura en La Moncloa, 31 de julio de 2015

Argumentario como persuasión de los políticos.

Evocar a los buenos sentimientos, de forma que se relacionen estos sentimientos con el propio mensaje. Es una práctica habitual del presidente del Gobierno, la de rodear todo el discurso de frases alentadoras acerca del buen porvenir que espera a España. Introduce datos que activan la ruta central.  Estos huyen de los mensajes formales y la vestimenta clásica de Mariano Rajoy y Pedro Sánchez. Es una ruta mucho más permanente que la ruta periférica. De hecho, puede atribuirse parte de la culpa del pinchazo de Podemos a un exceso de recurrir a la ruta periférica. Sin embargo, también es más costosa y la gente tiende a evitarla, a no ser que estén interesados en el mensaje.

Sin duda, la estrategia de mensaje del presidente es más completa que la del líder de la formación púrpura. Esto se debe a que aborda las dos rutas existentes en la persuasión, mientras que Pablo Iglesias tiende a exagerar la emoción en sus intervenciones. Esto hace que gente a priori desinteresada muestre interés por sus propuestas, pero que tiene una rápida fecha de caducidad. El interés decae si no se articula la emoción en datos y se enraíza e interioriza el mensaje mediante argumentos.

La credibilidad como persuasión de los políticos.

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Alberto Garzón observado por Pablo Iglesias. eleconomista.es

Obviamente, existen mil factores más que pueden ser fundamentales en la comunicación política como forma de “vender” ideas. Por ejemplo, la credibilidad de la fuente. Por ello Pablo Iglesias cita constantemente a personalidades, como al Nobel de Economía Paul Krugman para hablar de economía al Papa Francisco para hablar de moral. Alberto Garzón menciona a políticos nacionales como Beiras, Ada Colau. Manuela Carmena, habla de confluencia.

La distracción: “las palabras para promocionar al candidato y las imágenes visuales nos mantienen ocupados para que no analicemos las palabras”

(Myers, D.G., 2004)

 Además, el concepto de ideología juega un importantísimo papel. Sin embargo, esto es -quizás- carne de otro post.

Desmontando a nuestros líderes.

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