Psicología de las emergencias: un campo cada vez más necesario

En los años más recientes, y como consecuencia principalmente de trágicos accidentes o grandes desastres naturales. Se ha hablado bastante en los medios de comunicación de que al lugar de los hechos han acudido psicólogos para atender a las víctimas y a sus familiares. Pero, ¿qué es la psicología de las emergencias?, ¿son realmente necesarios?, ¿qué funciones tienen estos profesionales?

“La psicología de las emergencias es el campo de la psicología que estudia el comportamiento humano antes, durante y después de una emergencia, entendida esta como una situación disruptiva e inesperada que rompe el equilibrio de las personas y pone a prueba sus recursos.”

Definiendo la psicología de las emergencias

Si bien, en mi opinión, el término “estudio” en esta definición es casi un formalismo. Aunque se realizan estudios al respecto, la psicología de las emergencias es un área eminentemente aplicada. En ella se utilizan los conocimientos de la psicología general en el contexto de una situación de emergencia o desastre.

Las situaciones de emergencia

psicología de las emergencias
Los psicólogos especializados en psicología de las emergencias previenen la apariencia de trastornos asociados el evento traumático.

Una catástrofe, un desastre y una emergencia (por orden descendiente de magnitud) son, como acabamos de comentar más arriba, situaciones de urgencia disruptivas. Estas situaciones rompen el equilibrio físico, psicológico y social de los individuos y la sociedad. Y, para superarla se necesita ayuda externa. Tienen en común su carácter grave, repentino y peligroso y traumático. Además, que en ellas se producen pérdidas de vidas y/o bienes.

Cuando sucede alguna de estas situaciones, se producen reacciones de confusión. También de incredulidad, miedo, despersonalización, negación, inseguridad, etc. Preocupa especialmente el colapso de los valores y creencias… todas ellas respuestas normales ante situaciones anormales.

En estos casos, se interrumpe el funcionamiento normal, pudiéndonos alejar de apoyos sociales, y los automatismos del comportamiento quedan inutilizados. Supone un cambio al que obligatoriamente hay que adaptarse. Por lo tanto, en estos eventos, además de la obvia necesidad de otros recursos y atenciones, se hace patente la necesidad de una intervención psicológica.

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La figura de la psicología en emergencias

Existe la necesidad de la presencia del profesional de la psicología en las situaciones de emergencias. Queda por concretar cuáles serían sus funciones:

  • Prevención: función más importante y sobre la que gira lo demás. Si recordamos la clasificación de los niveles de intervención preventiva; la psicología de las emergencias puede intervenir a nivel de prevención universal. Puede fortalecer la capacidad de respuesta de una comunidad. También, disminuir sus condiciones de vulnerabilidad psicosocial mediante la sensibilización y educación social. También se puede considerar su intervención en una emergencia como prevención indicada. Esto se debe a que pretende generar condiciones de rehabilitación psicosocial en aquellas personas involucradas en este tipo de eventos para evitar que posteriormente se generen problemas mayores y puedan adaptarse a la nueva situación.
  • Asesoramiento: tanto en la gestión del riesgo para la prevención como para la elaboración de estrategias y planes de intervención.
  • Autocuidado: en todos los profesionales que han intervenido y en la propia comunidad tras la intervención en la emergencia como tal. Esto tiene también un carácter preventivo, favoreciendo la autonomía de los individuos.

Vemos pues, que la figura del psicólogo de emergencias juega un papel relevante en este campo. Y, que, además, es cada vez más demandada por la sociedad. Por consiguiente, merece la pena reclamar a las autoridades que incluyan cada vez más a estos profesionales en los planes de actuación en situaciones de emergencia. Todos saldremos beneficiados de ello.