¿Tan importante es la psicología en la tercera edad?

A pesar de que hace mucho que la OMS estableció una definición de la salud que generó controversia. Era la siguiente, la salud es el estado de bienestar físico, psicológico y social. Además, florecen enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. Por tanto, lejos estamos de tener todos los factores en cuenta sobre todo en algunos colectivos como es el caso de la tercera edad, especialmente cuando está institucionalizada. Veamos por qué importa la psicología en la tercera edad.

Básicamente se basa en la atención de necesidades de tipo físico descuidando completamente el bienestar psicológico. Parece que ahora está tomando un mayor peso la intervención centrada en la persona. Bajo esta visión, se tiene en cuenta este aspecto y es el centro residencial el que se adapta a las personas y no al revés. Pero aún queda mucho camino por recorrer en este aspecto de la psicología en la tercera edad. Esto ocurre sobre todo en el ámbito rural.

¿Qué ocurre en la tercera edad?

Las personas de la tercera edad institucionalizadas, pasan por muchos procesos que hacen que su salud psicológica se vea considerablemente afectada. Por ejemplo, pérdida de amistades, pareja e incluso hijos.  A todo esto se suma una reducción de la autonomía que afecta considerablemente a la autoestima y a la capacidad de sentirse útiles. Por estas y otras razones se hace completamente necesaria la ayuda psicológica en la tercera edad.  No obstante, cada persona es diferente y por tanto las terapias deben serlo también.

El post no ha acabado, pero quizás te interese:

En definitiva, es posible que algunas de ellas afronten el proceso de envejecimiento de forma saludable. Sin embargo, existen otras muchas que por el propio proceso de envejecimiento junto con patologías asociadas o bien por su propia personalidad no lo afrontan de esa manera. En muchos casos, tienen depresión y, desgraciadamente, únicamente se las medica.

¿Cómo puede la psicología en la tercera edad mejorar la vida de las personas?

Pero no hay terapia existente que le ayude a mejorar su calidad de vida dentro de sus posibilidades. La OMS afirma lo siguiente: “La depresión unipolar afecta a un 7% de la población de ancianos en general. Representa un 5,7% de los años vividos con una discapacidad entre las personas de 60 años de edad y mayores”. En los establecimientos de atención primaria de salud la depresión no se diagnostica ni se trata como debiera. Es frecuente que los síntomas de este trastorno en los adultos mayores se pasen por alto. Lo cual supone que no se traten porque coinciden con otros problemas que experimentan los adultos mayores.

Autorreflexión….

Después de estos datos deberíamos reflexionar acerca de esto y sobre nosotros mismos. De esta manera veremos la importancia de la psicología en la tercera edad. Imaginemos por un momento que tenemos 75 años, estamos en una residencia de lo más normal. Sin grandes lujos, pero bien. Nuestra pareja murió hace 2 años. Aún le echamos de menos y nuestros hijos viven fuera de la ciudad en la que estamos.

Y, a pesar de que nos visitan siempre que pueden, no es suficiente. Sentimos una gran soledad. Pero no solo esto, nuestros problemas físicos han hecho que estemos en esa residencia. Tenemos problemas de autonomía personal sobre todo en tareas un poco más complejas como limpiar la casa o hacer la compra. Ya no podemos hacerlo solos. En la residencia nos tratan adecuadamente, nos proporcionan cuidados médicos, nos dan bien de comer, nos mantienen todo limpio, tenemos compañeros agradables (bueno alguno siempre hay que nos cae mal). Tenemos sala de juegos y, a veces, hasta nos preparan un bingo. Todo parece genial, pero sigues sintiéndote solo, inútil porque la mayoría de cosas de las tienen que hacer.

 ¿No te gustaría que alguien te escuchara y te ayudara a sobrellevar esta situación?

Todos podemos llegar a esta edad piensa cómo te gustaría vivirla.

Deja un comentario