Habitualmente, las personas toman decisiones y realizan elecciones sobre un sinfín de temas en su día a día. Estos comportamientos tienen un punto en común: todos ellos reflejan las valoraciones que las personas poseen sobre esos temas. A dichas valoraciones se les llama actitudes. Pero, ¿qué son las actitudes?

El estudio de estos constructos psicológicos resulta muy relevante para el estudio de la conducta social humana por varias razones:
  1. Son relevantes a la hora de adquirir nuevos conocimientos. Las personas asimilan y relacionan la información en base a dimensiones evaluativas.
  2. Desempeñan funciones imprescindibles a la hora de buscar información sobre el mundo y sobre uno mismo.
  3. Guardan una estrecha relación con nuestra conducta. Por lo que un mayor conocimiento sobre las mismas nos permitirá realizar predicciones más exactas sobre la misma y sus cambios.
  4. Permiten conectar el contexto social en el que vivimos con la conducta individual propia. Reflejan la interiorización de los valores, normas y preferencias que rigen en los grupos. También en las organizaciones a los que pertenecemos.
  5. Los cambios en las actitudes de las personas pueden cambiar el contexto o las normas sociales que rigen en un grupo o colectivo.

Las actitudes se definen como: “evaluaciones globales y relativamente estables que las personas hacen sobre personas, ideas o cosas que, técnicamente, reciben la denominación de objetos de actitud.

El post no ha acabado, pero quizás te interese:
Si aún no sabes qué son las actitudes, sigue leyendo…

Se hace referencia al grado positivo o negativo con que las personas tienden a juzgar cualquier aspecto de la realidad. Las evaluaciones o juicios generales que caracterizan la actitud pueden ser positivas, negativas o neutras y pueden variar en su extremosidad o grado de polarización.

qué son las actitudes
Una actitud puede ser tanto positiva como negativa.

Otra de las características esenciales de las actitudes es que constituyen un fenómeno mental. Es decir, reflejan una tendencia evaluativa que no es directamente observable desde fuera del propio sujeto. Por ello se hace necesario inferir las actitudes de las personas a través de ciertos indicadores. Se organizan mentalmente de acuerdo a lo que se ha denominado concepción tripartita de las actitudes

Ahora que sabes qué son las actitudes, no te pierdas sus funciones…

Funciones de las actitudes

Las actitudes cumplen a su vez diversas funciones:

  • Organización del conocimiento: debido a la sobrecarga informativa del entorno, nuestra mente necesita estar preparada para estructurar, organizar y dar coherencia a todo ese mundo estimular que se presenta ante nosotros. De esta manera se consigue así una mejor adaptación al ambiente con el que interactuamos. Ayudan a satisfacer esta necesidad de control, estructurando la información en términos positivos y negativos. De esta manera, ante situaciones nuevas, nuestras actitudes permiten predecir qué cabe esperar de ellas, aumentando así nuestra sensación de control.

Esto afecta a la forma en que procesamos cualquier tipo de información afectando a todos los procesos psicológicos implicados. También guían la búsqueda y la exposición a información relevante. Acercando a la persona a todos aquellos aspectos de la realidad congruentes con ellas y evitando todos aquellos que sean contrarios. Una vez formada una actitud, esta guía la búsqueda de información que refuerce o valide. Así se ignora selectivamente la información que no coincida con ella.

A la vez que las actitudes influyen en la recogida e interpretación de la información, pueden igualmente guiar el funcionamiento de nuestra memoria de manera similar, ya que tendemos a distorsionar nuestros recuerdos para ajustarlos a nuestras actitudes actuales. Todas estas sensaciones de control sobre el ambiente son imprescindibles para evitar contradicciones a la hora de comprender y controlar nuestra vida social.

Otras funciones de las actitudes relevantes son:

  • Utilitarista: las actitudes optimizan las relaciones de los individuos con su entorno. Maximizan los “premios” y minimizan los “castigos”. A través de las ellas podemos conseguir lo que queremos y evitar aquello que no nos gusta. Así, están contribuyendo de esta forma a crear sensaciones de libertad y competencia.
qué son las actitudes
Una actitud nos ayuda a tener una opinión compartida y encontrar gente que comparta nuestros gustos
  • Identidad y expresión de valores: la expresión de una actitud personal, así como de sus correspondientes comportamientos, sirven para informar a los demás de quiénes son. Nos ayudan a conocernos y darnos a conocer a los demás. La expresión de las actitudes permite a las personas, mostrar sus principios y valores. De esta forma, nos acercamos a personas similares. También, contribuye a satisfacer la necesidad básica de aceptación y pertenencia grupal.

Problemas sociales tan importantes como el prejuicio y la discriminación hacia determinados colectivos tienen su origen en esta función de las actitudes.