Al empezar a estudiar el efecto de las drogas en el cerebro de un adicto, debemos considerar que hay algunas estructuras y neurotransmisores que median esta conducta y que además la refuerzan. Estas estructuras cerebrales se denominan sistema de recompensa. Recordemos que no debemos seguir el modelo cerebrocentrista. Por tanto, lo que ocurre en el cerebro no determina nunca la conducta.

¿Cómo funciona el sistema de recompensa?

El sistema límbico (formado por amígdala, hipocampo e hipotálamo) tiene mucho que decir al respecto. En primer lugar en la amígdala se almacenan las emociones más primarias. Y, ciertos recuerdos en el hipocampo. Por otro lado, el hipotálamo a su vez produce acciones motivacionales a través de las hormonas que lanza al cuerpo del sujeto.

Por lo tanto la amígdala le preguntaría al hipocampo¿Recuerdas qué sentiste al tomar la droga? El hipocampo automáticamente le respondería que y se activaría la conducta motivacional para conseguir la droga.

sistema de recompensa
Estructura cerebral del sistema de recompensa.

Después de un sucesivo círculo vicioso (toleráncia a la droga, abstinencia, ingesta compulsiva) que se ha de mantener durante 12 meses aproximadamente para ser diagnosticado como drogadicción, el sujeto acaba de iniciar un largo camino de recuperación, ya que su cerebro ya se ha acostumbrado a la droga.

Pero, ¿qué ocurre al tomar drogas en el sistema de recompensa?

Cuando tomamos drogas (especialmente si son cocaína o anfetamina) el cerebro produce una gran cantidad de Dopamina. De hecho, más de la habitual, por lo tanto algunos receptores postsinápticos se regulan a la baja. Esto hace que este neurotransmisor esté más tiempo en este espacio. Lo cual provoca una mayor sensación de euforia y placer. Así pues, se cambia completamente la estructura química cerebral y es casi imposible vivir sin la droga. Por tanto el DAT, que es el transportador de la Dopamina, se bloquea, dejándola más tiempo en el espacio sináptico.

Otro tipo de neurotransmisores implicados en las adicciones son:

  • La acetilcolina (con receptores nicotínicos y muscarínicos, que son excitadores del SNC).
  • La Adrenalina y Noradrenalina, la Serotonina.
  • El Glutamato (con receptores MDMA, AMPA y Keinato).
  • El Gaba (A y B)
  • Las endorfinas ( con receptores opioides Mu, kappa y delta)
  • Endocanabinoides (CB1 y CB2).

Pero, ¿Qué tipo de drogas existen e influyen en el sistema de recompensa?

  1. Depresoras del SNC
Alcohol
  • Aumenta el GABA (es el relajador del SNC)
  • Disminuye el GLUTAMATO ( que es el activador del SNC)

Al disminuir el glutamato (especialmente afectar a los receptores NDMA como antagonista) la síntesis de proteínas es difícil y además se produce sensación de dolor, dificultades a nivel memorístico y de aprendizaje etc.

Por tanto aumentaría el criving ante estas sensaciones desagradables y se pueden producir trastornos como el delirium tremens o la encefalopatía de wernike y el posterior síndrome de korsakoff.

Opiáceos 

Actúan sobre los receptores Mu , delta y Kappa. Tienen efectos analgésicos.

 Cannabis

Actúa sobre los receptores

  • CB1: a nivel cerebral
  • CB2: a nivel periférico (actuando sobre la sensación de dolor)

2. Psicoestimulantes

  • Alcaloides naturales: cocaína, tropacocaína, nicotina
  • Metilxantinas: teobromina, teofilína, teína, cafeína

La cocaína es un inhibidor de la DA , por tanto aumenta su presencia en el espacio sináptico. Las anfetaminas tienen la misma función que la cocaína y actúan sobre el mismo neurotransmisor.El tabaco por su cuenta actúa sobre la acetilcolina, aumentándola en el espacio sináptico (de hecho se ha relacionado este como un posible precursor de la enfermedad de alzheimer, ya que este tipo de demencia está relacionada con este neurotransmisor)

Y por último tenemos las drogas psicodélicas o de diseño (LSD, éxtasis).

Por tanto ya entendidos los mecanismos neurológicos que se producen tras la ingesta de las drogas. Es decir, todo el complejo sistema de recompensa neurológico. Ponemos de relieve la necesidad de que no se estigmatice a los adictos a cualquier sustancia. Ya que, por desgracia hay personas que con una sola toma (efectos genéticos o fisiológicos del cerebro) ya se vuelven adictos. Así pues todo lo que podemos aportar desde la psicología es información y conciencia sobre el peligro de el uso de estas sustancias tan nocivas y que provocan cambios estructurales a nivel cerebral difíciles de tratar y de curar , pero no imposibles.

 

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