En la Teoría de la Acción Planificada o TPB de Ajzen hay una serie de factores que explican la conducta:

Teoría de la acción planificada (TPB)
Los elementos que influyen en la conducta según la Teoría de la acción planificada (TPB)
  • Actitud hacia la conducta: defiende que la expectativa del resultado (dejar de fumar va a disminuir mi riesgo de cáncer) y hay que combinarlo con el valor percibido que tiene ese resultado (cómo de importante es para mí no tener cáncer).
  • Norma subjetiva: el grado en que la persona se ajusta a la norma. En qué medida esa persona está motivada para cumplir con las creencias de la gente que le rodea. Es decir, el grupo de iguales, el medio social… En qué medida estás de acuerdo/desacuerdo con cumplir esas creencias. Por ejemplo, hay que fumar porque mola o fumar perjudica el grado de salud).
  • Control conductual percibido: son los factores de control internos y externos percibidos. El grado en que la persona se siente capaz. Es decir, grado de autocontrol, ser capaz de resistirse a fumar aunque esté en un bar de copas con mis amigos. Esto se acerca al término de autoeficacia percibida. No es tanto el grado de control que tienes sobre algo como el ser capaz de hacer algo.

Aplicaciones de la Teoría de la acción planificada (TPB) de Ajzen: 

La Teoría de la acción Planificada o TPB para conductas protectoras o de salud

  • Intención y práctica efectiva de actividad física por parte de niños (Hagger y cols, 2001).
  • Intención y consumo de frutas y vegetales en adolescentes (Murnaghan y cols, 2010).
  • Intención de practicar ejercicio físico en personas con enfermedades crónicas, uso de oportunidades para la detección de cáncer de mama y cuello de útero (Rutter, 2000).

La Teoría de la acción Planificada o TPB para conductas de riesgo

  • Fundamentalmente consumo de cigarrillos (Godin y cols, 1992; Normal y cols, 1999).
  • Relaciones sexuales sin protección (Sheeran y cols, 1999; MacKellar y cols, 2007).

Ha tenido éxito tanto en conductas protectoras como en las de riesgo.

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Limitaciones de La Teoría de la acción Planificada

  1. No considera la posible presencia de direccionalidad inversa. No considera la disonancia cognitiva.
  2. Mayor capacidad predictiva para la intención de conducta que para la conducta real.
  3. Predice bastante el grado en que una persona tiene una intención, pero la conducta en sí misma no la predice tan bien.
  4. Asume que los factores de iniciación y mantenimiento/cambio de la conducta son idénticos. Asume que todos los factores anteriores que hemos visto que parece que son explicativos de la intención de conducta son los mismos que explican el mantenimiento. Esta es la razón por la que se supone que no funciona tan bien para explicar el mantenimiento de la conducta.
  5. Olvida potenciales predictores de la conducta como:
    o Aflicción anticipada: el grado en que la persona es capaz de generar una representación cognitiva del estado cognitivo que va a tener cuando lleva a cabo la conducta.
    o Identidad y auto-imagen: la gente normalmente tratamos de realizar aquellas conductas que se asemejan a nuestra autoimagen. Esto lo hacemos para mantenernos dentro de unos patrones conductuales. Porque tendemos a pensar que somos de una determinada manera y nos comportamos así.  Se ha visto que si trabajamos a nivel interventivo intentando ajustar las conductas de salud a los valores de salud del individuo, es muy potente.
    o Intenciones de implementación: muchas veces la intención de conducta no se manifiesta en conducta. Pueden tener la intención de meta pero luego eso no se transforma en planes reales. Habría que encontrar las razones de por qué esa intención de conducta no se convierte en conducta.
Importante sobre la Teoría de la acción Planificada

Habría que diferenciar entre intenciones de meta (desear empezar una dieta pero sin planificarse para ello) e intenciones de implementación (voy a iniciar una dieta el día 4 cuando acaben las Navidades tirando el turrón a la basura). Así se superarían muchas de las barreras que interfieren.  Las podemos superar ayudando al individuo a que tenga una correcta implementación.  Una de las razones por las que la gente no traslada sus intenciones en acciones porque no hacen planes adecuados sobre cómo, cuándo y dónde implementarán la acción.