¿Conoces la terapia de Carl Rogers? ¿Qué es la teoría y terapia rogeriana? En este artículo te dejamos las principales ideas de esta corriente de psicoterapia. Ten en cuenta que la relación de ayuda es fundamental en esta teoría.

Aportaciones de Carl Rogers (1902-1987)

terapia de Carl Rogers La terapia rogeriana
La terapia de Carl Rogers se basa en la no directividad.

El punto de vista teórico de la teoría rogeriana o teoría de Carl Rogers se fundamenta en la personalidad basada en el self. Puso las bases de las teorías actuales sobre los esquemas cognitivos del self. En lo que respecta al punto de vista terapeútico se fundamenta en la no directividad en sesión. El método inicial de la no directividad evolucionó posteriormente hacía el fenomenológico o centrado en el cliente y, finalmente, asumió planteamientos más existencialistas.

¿Que es la no directividad?

La no directividad es la actitud del terapeúta reducida al máximo. Confianza en la persona para desarrollarse y crecer (tendencia actualizante, autorrealización) y decidir el curso de la acción en la terapia de Carl Rogers. La responsabilidad del proceso no radica en el terapeuta sino en el cliente.

“Es el paciente quien sabe qué es lo que le afecta, hacia donde dirigirse, cuáles son sus problemas fundamentales y cuáles sus experiencias olvidadas. Comprendí que, a menos que yo necesitara demostrar mi propia inteligencia y mis conocimientos, lo mejor sería confiar en la dirección que el paciente mismo imprime al proceso” (C. Rogers, “El proceso de convertirse en persona”)

Por último la investigación basada en la terapia de Carl Rogers investiga el proceso terapeútico. En concreto,  las condiciones necesarias y suficientes para el cambio terapeútico y los cambios realizados tras el proceso. En 1943 se leyó la primera tesis doctoral basada en entrevistas grabadas. En las dos décadas siguientes se produjo un importante esfuerzo investigador llevado a cabo por un amplio grupo de seguidores.

Para ello utiliza herramientas como:
• Grabaciones de entrevistas terapeúticas.
• Categorizaciones de jueces clínicos.

“El psicólogo no puede estar conforme con el hecho de que esta relación terapéutica, sean cuales fueren sus resultados, sea un proceso que vaya más allá de la comprensión intelectual. Si es un proceso, es posible analizarlo y describirlo. Si produce resultados, como pienso que la mayoría de nosotros estaría conforme en admitir, llegará algun dia en que sea posible medirlos”. (C. Rogers, 1937)

Aspectos fundamentales con respecto al proceso terapéutico en la terapia de Carl Rogers

A) Condiciones necesarias, por parte del terapeuta para el cambio terapéutico:
  • Empatía en la terapia de Carl Rogers

La empatía en la terapia rogeriana se refiere a la capacidad de percibir el marco de referencia interno de la otra persona. Es decir, de percibir las experiencias del cliente y sus significados. Se rechaza cualquier elemento evaluador o valorativo sobre ello.
La empatía favorece la autoexploración del cliente ya que el sujeto puede ir incluyendo sus experiencias en el campo de la conciencia, en un clima no amenazante.

  • Consideración positiva incondicional.

La aceptación o consideración positiva incondicional afirma que no hay que manifestar rechazo ante la conducta del paciente. En la terapia rogeriana esta condición se cumple cuando el facilitador estima y aprecia al cliente en tanto que persona independientemente de los criterios que se podrían aplicar a su comportamiento.

Esta condición facilita la creación de un clima no amenazante y propicio para la autoexploración en la terapia de Carl Rogers.

  • Congruencia o autenticidad

    La congruencia o autenticidad en la terapia rogeriana tiene un gran valor. El terapeuta debe ser básicamente consciente de su propia vivencia interior, de sus sentimientos, actitudes… Y de su significado, y pueda comunicarlo si lo considera apropiado.

    La comprensión del marco interno del sujeto se realiza mediante la técnica del reflejo

B) Técnicas desarrolladas en la terapia de Carl Rogers

El terapeuta debe comunicar dichas actitudes mediante la técnica del reflejo.

3.- Técnica del reflejo (reiteración) en la terapia rogeriana

terapia de Carl Rogers La terapia rogerianaLa técnica del reflejo consiste en la reformulación de forma más clara de aquello que el cliente intenta comunicar, excluyendo cualquier elemento interpretativo por parte del terapeuta.

Ventajas:
  • El terapeuta muestra al cliente que le ha escuchado de manera atenta e interesada y que le ha comprendido.
  • El reflejo ayuda al cliente a centrarse en su propia experiencia y a recoger aspectos nunca percibidos hasta ahora.
  • La respuesta-reflejo evita que el terapeuta emita juicios sobre el cliente y le hace sentir a éste aceptado sin reservas.
  • La reformulación hace la función de espejo, que permite a la persona verse a sí misma y controlar la objetividad de las propias percepciones.
  • La reformulación permite al terapeuta verificar que sus intervenciones reflejan fielmente el estado de ánimo y el pensamiento del cliente.
  • La reformulación puede tratar de hacer explícito un contenido confuso, ofreciendo al cliente la posibilidad de clarificación.
Técnica del reflejo: tipos
La reiteración

Se usa para volver a proponer los contenidos expresados por el cliente, sin añadir nada nuevo con la intención de significar lo expresado. Es decir, consiste en resumir, repetir las últimas palabras, asentir con la cabeza, etc…

La clarificación o elucidación

Pretende recoger y reflejar al cliente ciertos elementos que no fueron explicitamente formulados y que quizá no entre claramente en su campo perceptivo, aunque ejerzan una influencia.

El reflejo del sentimiento

Consiste en recoger el componente emocional presente de un modo más o menos explícito en la comunicación del cliente y proponérsela a él de una manera clara.
Sacar a primer plano la intención, la actitud o el sentimiento escondidos en las palabras del cliente.

Cambios de la personalidad a través de la terapia de Carl Rogers

La mayoría de estos cambios han sido objeto de investigación a partir de los cuales se ha podido comprobar empíricamente su existencia.

1.- Cambios en el concepto de sí mismo

El cliente adquiere un mayor grado de consideración positiva hacia sí mismo, gracias a la integración de las experiencias rechazadas anteriormente.
La consideración positiva incondicional del terapeuta ha favorecido esta integración; la empatía ha ayudado a reconocer sus propios sentimientos y la congruencia del terapeuta ha servido de modelo para la introyección de esta actitud.

2.- Cambio en el locus de la evaluación

Se produce un desplazamiento desde la consideración de los valores ajenos hasta la asunción de los suyos propios. La mayor confianza que se estimula a través de la terapia rogeriana favorece la autodirección y la percepción de que su conducta está bajo su control.

3.-Cambio en la relación de los demás

La percepción y valoración de los demás se hace más tolerante y realista gracias a la terapia rogeriana.

4.-Cambio en las defensas y en la manera de experienciar

El cliente se hace más abierto, congruente y menos defensivo en cuanto a su experiencia. Disminuye su vulnerabilidad a la amenaza gracias a una mayor congruencia y flexibilidad.

5.-cambios en la madurez y organización de la personalidad

La persona se vuelve más objetiva y realista en sus percepciones, más capaz de solucionar sus problemas y de tolerar la frustración. Las exigencias de su yo ideal están más acordes con sus posibilidades. Su conducta se vuelve más creativa y adaptada.
Los puntos claves del cambio terapeútico pueden también formularse por medio de lo que se abandona y de lo que se inicia:

  • Dejar de sentir los “debería”
  • Dejar de satisfacer expectativas impuestas
  • Dejar de esforzarse por agradar a los demás
  • Comenzar a autoorientarse
  • Comenzar a aceptar a los demás
  • Comenzar a confiar en sí mismo
  • Comenzar a abrirse a la experiencia
  • Comenzar a ser toda la complejidad del si mismo
  • Dejar de utilizar “máscaras”

Texto de la profesora Julia Sebastián. Universidad Autónoma de Madrid.